La Dra. Marta P. Estarellas es CEO de Qilimanjaro Quantum Tech , empresa barcelonesa fundada en 2019 y especializada en computación cuántica full stack. La compañía es uno de los casos más destacados del Plan de Doctorados Industriales , con nueve proyectos desarrollados en colaboración con universidades y centros de investigación como la UB, la UPC, la UAB, el BSC y el IFAE.
En un sector emergente donde el talento especializado es escaso, Qilimanjaro ha convertido la investigación colaborativa en una estrategia para formar perfiles científicos y tecnológicos en la empresa. En esta entrevista, Estarellas explica cómo los doctorados industriales contribuyen a acelerar la innovación ya conectar la investigación cuántica con aplicaciones industriales y sociales.
– Qilimanjaro es una de las empresas con más doctorados industriales. ¿Cuál es el valor añadido del programa y por qué apuesta?
Marta Estarellas: El valor añadido es inmenso. Las tecnologías cuánticas todavía son emergentes y necesitan mucho desarrollo, mucha inversión y muchas horas de I+D. Esto debe hacerse siempre de la mano de las universidades y de los centros de investigación.
En Qilimanjaro, el 95% de su plantilla son físicos, ingenieros, químicos o matemáticos. Por tanto, tenemos un componente muy técnico que refleja la idiosincrasia de una empresa como la nuestra, pero que también necesita hacer apuestas constantes de innovación e investigación .
Hacerlo sólo carece de sentido. Debemos hacerlo de forma colaborativa con todo el ecosistema de investigación y de investigación: las universidades, infraestructuras como el BSC y centros de investigación como el IFCO. Debemos ir juntos para seguir avanzando en la tecnología. Ellos lo hacen en la universidad y nosotros lo hacemos en la empresa, con el objetivo de desarrollar un producto que tenga impacto en la sociedad. Tiene mucho sentido poder hacerlo juntos, mano a mano.
Formar talento especializado desde la empresa
— ¿En qué le diferencia tener doctorados industriales? ¿Qué valor le aporta respecto a la competencia?
Marta Estarellas: El mundo de la computación cuántica es relativamente nuevo y nos cuesta encontrar talento . Nos cuesta porque, hasta hace poco, no existían programas dedicados específicamente al aprendizaje de las tecnologías cuánticas. La mayoría de nosotros hemos aprendido porqué hemos hecho doctorados y hemos seguido una carrera académica larga: grado, máster, doctorado, posgrado. Este recorrido nos ha permitido adquirir experiencia en estas tecnologías.
Pero sigue siendo un campo muy amplio, con poca especialización. ¿Y qué mejor forma de adquirir ese talento que generarlo nosotros mismos de la mano de las universidades? La fórmula del doctorado industrial permite seguir creando esta especialización a través de la ruta académica pero dentro de la empresa. Así conseguimos profesionales que han pasado por todo este itinerario formativo, pero al mismo tiempo conocen muy bien el producto, el objetivo y el camino que nosotros queremos recorrer, porque lo hacen con nosotros.
"El doctorado industrial nos permite generar talento especializado dentro de la empresa"
Dra. Marta P. Estarella, CEO de Qilimanjaro Quantum Tech Comparte
Impacto social e industrial de la computación cuántica
— Nos puedes poner algún ejemplo de cómo la computación cuántica puede contribuir a responder a los retos sociales actuales o futuros, y qué papel desempeñan los doctorados industriales
Marta Estarellas: La computación cuántica tendrá un impacto futuro, una vez llegue a un estado de madurez concreto, en muchos ámbitos de la sociedad. Puede tener impacto en la industria, por ejemplo, en la optimización de procesos en sectores logísticos o energéticos. También en el ámbito de la investigación, con nuevas capacidades de cómputo para realizar simulaciones más complejas, avanzar en el desarrollo de nuevos fármacos, estudiar nuevos materiales y comprender mejor la naturaleza y el mundo que nos rodea. También puede ofrecer a la sociedad, que cada vez quiere ser más digital y lo hemos visto con el boom de la inteligencia artificial, un recurso de computación más sostenible. Es decir, una forma de seguir escalando las capacidades de procesamiento de datos sin aumentar de forma estratosférica el consumo energético o el consumo de recursos.
Todas estas líneas de impacto se desarrollan a través de la investigación y en todas estas líneas nosotros tenemos doctorados industriales. Algunos trabajan para entender cuál será el impacto de un ordenador cuántico en la reducción del consumo energético; otros trabajan en el diseño de los chips que permitirán crear esta infraestructura de futuro.
El doctorado industrial como vehículo de colaboración
— En la colaboración con el ámbito académico y los organismos de investigación, ¿qué factores clave permiten una comunicación fluida y hacen avanzar el proyecto?
Marta Estarellas: Precisamente, tener un doctorado industrial en medio es el vehículo de colaboración más eficiente entre una universidad y una empresa. Puedes tener proyectos comunes, que son también una vía, pero tener una persona que depende, de alguna manera, de las dos partes es muy relevante y muy útil.
Esto facilita un flujo comunicativo recurrente, mensual o semanal, para poder seguir avanzando conjuntamente en el proyecto. Creo que ésta es una clave fundamental y una de las grandes ventajas del programa.
Después, es necesario encontrar proyectos alineados y colaboraciones que tengan sentido. No se trata de colaborar para colaborar, ni de tener doctorados industriales para tenerlos, sino de crear un consorcio y una estructura que aporten valor desde ambos lados.
Normalmente es así, y este punto de inflexión permite generar más proyectos. Tenemos casos en los que un primer doctorado industrial ha dado lugar a un segundo , que da continuidad a la investigación iniciada por el primero.
Publicaciones, patentes y contribución científica
— ¿Cómo vive las publicaciones científicas desde la empresa? ¿Le aportan valor añadido o las veis como una carga asociada a la colaboración con la universidad?
Marta Estarellas: Las publicaciones son fundamentales para nosotros. Son la forma de hacer valer el trabajo realizado. Por un lado, tenemos las publicaciones y, por otro, las patentes. Pero hay muchos casos en los que algo no tiene sentido patentarlo o simplemente no se puede. Por tanto, lo que hacemos siempre es publicarlo.
Si se puede patentar, se patenta primero y después se publica. Pero toda producción científica debe quedar recogida en una publicación. ¿Por qué? Porque es nuestra forma de contribuir dentro del ecosistema científico de las tecnologías cuánticas. También es necesario para nuestros trabajadores, porque les permite demostrar su producción científica. En el entorno académico y científico, las publicaciones son una forma de demostrar la experiencia; son tu carta de presentación.
Además, son importantes de cara al exterior, porque permiten entender lo que hacemos, recibir feedback del resto de la comunidad e identificar posibles nuevas colaboraciones.
"Hay muy poca especialización y qué mejor manera de adquirir ese talento que generarlo nosotros mismos de antes de las universidades."
Dra. Marta P. Estarella, CEO de Qilimanjaro Quantum Tech Comparte
Internacionalización y conexión con el ecosistema científico
— La internacionalización es una importante vía dentro de los doctorados industriales. ¿Cómo lo vivís desde la empresa?
Marta Estarellas: Creo que es muy importante. Yo, como doctora, hice muchos años de mi formación fuera, en distintos países, y considero muy relevante tener esa perspectiva de ir a colaborar con otros grupos de investigación internacionales. Funcionan de forma diferente y esto enriquece muchísimo el rol de un científico. Por tanto, creo que hay que fomentarlo también desde la empresa. Debemos intentar encontrar vehículos, ya sea a través de conferencias, estancias temporales o centros de investigación, para que las personas que están realizando esta formación puedan tener una experiencia lo más equivalente posible a la que vivirían dentro del sector académico.
Damos mucho peso a poder asistir a conferencias técnicas, presentar charlas y pósters, y conectarse plenamente con la comunidad y el ecosistema científico. Al mismo tiempo, cuando encontramos un proyecto que tiene sentido, también creemos que es una oportunidad que estas personas puedan desplazarse y pasar un tiempo en otros centros de investigación o incluso en otras empresas.
Una fórmula de valor para empresa y doctorando
— ¿Por qué recomendarías un doctorado industrial a otra empresa o institución?
Marta Estarellas: Porque aporta mucho valor. En primer lugar, la persona se está formando en lo que quiere, dentro del ámbito científico y técnico, y lo hace tocando con las manos la tecnología que está desarrollando. Ve un propósito, una finalidad y una salida al mercado.
También existe un tema de personalidades. Hay personas que, cuando investigan, pueden tener una dificultad o una frustración: no ver cómo aquello acabará teniendo impacto en el mercado. En un doctorado industrial, eso sí se ve. Aunque esté muy lejos, siempre avances en dirección a la hoja de ruta, la visión y la misión de la empresa.
Por tanto, para el estudiante es muy positivo, porque le da esta perspectiva y esta visión. Y para la empresa también es muy positivo por lo que he comentado: estás generando talento especializado específicamente en tu tecnología , en lo que haces, de la mano del apoyo de las universidades y del ecosistema de investigación, y con personas realmente motivadas por crecer dentro de este entorno.
En definitiva, es un win-win para ambas partes.