La UdL acerca a los Doctorados Industriales al tejido empresarial de Lleida

La jornada "Un puente entre la universidad y la sociedad" reunió a empresas, investigadores industriales e instituciones leridanas para fortalecer la colaboración público-privada en investigación aplicada

La Sala de Juntas del Rectorado de la Universidad de Lleida (UdL) acogió ayer, 2 de junio de 2026, la Jornada de Doctorados Industriales: «Un puente entre la universidad y la sociedad». El acto, organizado conjuntamente por la UdL y el Plan de Doctorados Industriales de la Generalidad de Cataluña, reunió a empresas, investigadores industriales, directores de tesis y representantes institucionales del territorio con un objetivo claro: dar a conocer el programa entre el tejido socioeconómico leridano y consolidar el vínculo entre la universidad y las empresas e instituciones de las comarcas de Lleida. La bienvenida corrió a cargo de Javier Selva Sánchez, director general de innovación tecnológica e internacionalización científica de la Generalidad de Cataluña, y de Eva Martín Fuentes, vicerrectora de Transferencia y Territorio de la UdL.

Desmontando prejuicios, consolidando resultados

La intervención central correspondió a Jordi Alba Granados, director técnico del Plan de Doctorados Industriales, bajo el título «Conectar con éxito con el tejido socioeconómico e impulsar la transferencia de conocimiento». Alba abrió la exposición poniendo sobre la mesa las percepciones erróneas que a menudo alejan a empresas e instituciones del programa: la creencia de que es un instrumento reservado a la carrera académica, que genera publicaciones sin retorno práctico, que es económicamente inasequible, o que se dirige exclusivamente a grandes empresas del sector tecnológico. Frente a estos prejuicios, el director técnico contrapuso una década de resultados: el doctorado industrial es un activo de alto valor que incorpora conocimiento especializado y competencias aplicadas a cualquier organización, independientemente de su tamaño, sector o naturaleza jurídica.

Para contextualizar el alcance del modelo, nuestro director técnico presentó las cifras acumuladas del período 2012-2025 a escala catalana: 1.317 proyectos, 170 millones de euros de inversión total en I+D colaborativa, 812 empresas e instituciones, y 541 tesis defendidas. El 52% de las organizaciones participantes en toda Cataluña son PYMEs, y el 64% de los participantes anuales en la convocatoria son nuevas incorporaciones, lo que pone de manifiesto la capacidad del programa para continuar ampliando su base empresarial. En cuanto a la cofinanciación, la financiación pública cubre aproximadamente el 26% del coste laboral de contratación durante tres años, complementable con bonificaciones de la Seguridad Social e incentivos fiscales por actividades de I+D+i.

La evaluación de los proyectos del período 2013-2018 avala el retorno de la inversión: el 75% de los doctores y doctoras industriales sigue vinculado a la misma empresa o institución una vez finalizado el proyecto, el 66% mejora las condiciones laborales, y el 25% de los proyectos deriva en la protección de resultados vía patentes u otras figuras de propiedad industrial.

"El doctorado industrial tiene un valor añadido indudable para las empresas. En nuestro caso, nos ha permitido culminar una patente en la que trabajábamos desde hacía años y ganar varias pujas públicas, de forma directa o indirecta"

La UdL: 56 proyectos, 42 empresas y un anclaje creciente

En clave territorial, Alba destacó que la UdL acumula 56 proyectos desde el lanzamiento del programa -el 4% del total catalán-, con 23 tesis defendidas y 42 empresas e instituciones participantes, un 52% de las cuales PYMEs. Los ámbitos predominantes en Lleida son las ciencias de la vida y la salud (43%) y las TIC (30%), un perfil que responde directamente a las fortalezas del tejido productivo e investigador de la demarcación. Alba apuntó que el margen de crecimiento es significativo: el porcentaje de proyectos de la UdL respecto al total de Cataluña coincide con el peso de la universidad en el sistema de doctorado catalán, pero el potencial de incorporación de nuevas empresas leridanas al programa sigue siendo elevado.

La mesa de experiencias de éxito, moderada por Romi Pena Subirà, directora de la Escuela de Doctorado de la UdL, dio voz a los protagonistas del programa en las comarcas de Lleida. Josep Anton Farré Cabanillas, director técnico de URD Group y doctor industrial, expuso con concreción el retorno obtenido: » El doctorado industrial tiene un valor añadido indudable para las empresas. En nuestro caso, nos ha permitido culminar una patente en la que trabajábamos desde hacía años y ganar varias pujas públicas, de forma directa o indirecta «. Marta Corral Pujol, directora científica y cofundadora de NEMA Health (spin-off de la UdL), puso en valor la figura del doctorado industrial como un mecanismo de transferencia tecnológica efectiva: la posibilidad de dedicar un investigador o investigadora, con la cofinanciación de la Generalidad de Cataluña, a acelerar el time-to-market de la investigación generada en la universidad.

La jornada se completó con las intervenciones de Ramon Boixadera Vinós, del Patronato de Promoción Económica de la Diputación de Lleida, sobre la aplicabilidad de los proyectos en la agenda del territorio, y de Leticia Carro de Diego, jefe de Investigación y Transferencia de la UdL, que detalló el modelo de acompañamiento académico de la universidad a los equipos participantes.

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