Noèlia Márquez, cofundadora y CEO de Benviro, detalla cómo el Plan de Doctorados Industriales les ayuda a transformar residuos orgánicos en bioplásticos 100% biodegradables mediante el rigor científico y el escalado industrial. Una apuesta estratégica que consolida a la empresa como referente en economía circular y en la creación de un futuro libre de microplásticos.
De la hostelería a la biotecnología de vanguardia, la trayectoria de Noèlia Márquez es un testimonio de visión emprendedora y adaptabilidad. Márquez dio el salto al sector de las empresas emergentes para fundar, junto a Patricia Aymá, Benviro. Hoy, desde Santa Perpètua de Mogoda, la empresa se posiciona como un referente en la economía circular gracias a una tecnología disruptiva: la producción de bioplásticas mediante bacterias que transforman residuos orgánicos de la industria alimentaria en polímeros 100% biodegradables y libres de microplásticos.
Sin embargo, la transición de una innovación de laboratorio a una solución industrial escalable requiere un rigor científico excepcional. Es en este punto donde la colaboración con el Plan de Doctorados Industriales se convierte en un pilar estratégico para Benviro. La empresa no sólo apuesta por el talento joven, sino que articula su I+D en torno a tres ejes fundamentales en su investigación aplicada: la optimización de la hidrólisis de residuos agroindustriales (en colaboración con la UAB y Eurecat), la concentración eficiente de ácidos grasos mediante tecnologías de membrana (con la UdG) (con la UPC).
En esta entrevista, Noèlia Márquez nos explica cómo la integración de estos proyectos de investigación de alto nivel no sólo acelera el desarrollo de materiales biocompatibles para sectores como la salud o el embalaje, sino que consolida la misión de Benviro: liderar un futuro donde el residuo deje de ser un problema para convertirse en el recurso que sustituya definitivamente a los plásticos fósiles.
Bioplásticos a partir de residuos
— ¿Cuál es el principal beneficio de los proyectos de Doctorado Industrial y cómo le posiciona en el sector esta investigación colaborativa?
— Creemos que los Doctorados Industriales han tenido un impacto muy positivo en nuestra empresa, porque nos aportan un punto de vista complementario. En el día a día de las empresas, no siempre estamos focalizadas en la investigación científica pura o en entender el fundamento de cada proceso. Esta colaboración nos da la posibilidad de profundizar científicamente en nuestra tecnología. Entenderla profundamente nos aporta una ventaja competitiva determinante para crecer como empresa innovadora.
— ¿Se siente líderes gracias a la apuesta por este programa?
— Nos hace líderes el creer en lo que hacemos, y parte de esa identidad es apostar por los Doctorados Industriales. Actualmente, tenemos tres en marcha; no es una cuestión de casualidad, sino una decisión estratégica por considerarlas herramientas muy útiles para nuestro desarrollo.
"En la empresa no siempre podemos centrarnos en la investigación científica ni en entender el porqué de todo; los Doctorados Industriales nos aportan precisamente este punto de vista necesario."
Noèlia Márquez, cofundadora i CEO i de Benviro Comparte
De la hidrolización en el mercado de la salud
— ¿Podrías explicar algún resultado tangible de cómo estos doctorados contribuyen a la empresa ya la sociedad?
– Tenemos tres ejemplos muy significativos. El primero es el de Montserrat, que se especializa en la hidrolización de residuos orgánicos. Gracias a su proyecto, hemos logrado procesar residuos que inicialmente no eran aptos para nuestros rendimientos, transformándolos en materia útil.
Nota del Editor. La búsqueda de Montserrat Jiménez, realizada en colaboración con Eurecat y el grupo GENOCOV de la UAB, ha sido clave para resolver el cuello de botella del proceso: la hidrólisis. Al «cocinar» adecuadamente los residuos agroindustriales complejos para hacerlos asimilables por las bacterias, se ha logrado validar el escalado hasta una planta piloto de 400 litros. Esta optimización no sólo mejora la sostenibilidad del modelo de negocio al incrementar el ratio de producción por euro invertido, sino que garantiza una trazabilidad del polímero que permite a Venvirotech ofrecerles materiales de altas prestaciones para sectores como el embalaje de lujo o la cosmética. Puede leer la entrevista en la doctoranda industrial del proyecto en este enlace.
Por otro lado, Pedro lidera una investigación sobre la concentración de ácidos grasos volátiles. Esto es clave para estabilizar el proceso, ahorrar costes de transporte y escalar la producción. Además, tiene un impacto medioambiental directo, ya que nos permite reaprovechar el agua que utilizamos. Por último, Anna estudia profundamente nuestro producto final. Su conocimiento científico nos ayuda a formular materiales, analizar compatibilidades con otros polímeros y adaptarnos a nuevos mercados, incluido el sector de la medicina y la salud.
— ¿Cómo es la relación con los grupos de investigación de la Universidad?
— La relación es muy buena, aunque partimos de objetivos distintos: la empresa busca escalar y optimizar, mientras que la universidad busca profundizar en el «porque» de las cosas. El éxito recae en crear una sinergia. En un sector tan exigente como la biotecnología, fundamentamos la colaboración en tres pilares: una comunicación ágil entre el departamento de I+D y el investigador, un enfoque claro hacia la escala industrial –si el resultado no puede salir del laboratorio, no nos sirve– y la fijación de retos científicos que respondan a necesidades reales del negocio.
— ¿Cómo compagina la necesidad de publicación académica con el secreto industrial?
– Es un punto delicado. El centro de investigación quiere mostrar el conocimiento y la empresa, a menudo, quisiera protegerlo. Sin embargo, entendemos que demostrar que somos pioneros en novedades científicas nos aporta seriedad y valor añadido frente al mercado. Debemos tener cuidado con lo que se comparte, pero publicar también nos posiciona como referentes.
"Como empresa, si obtenemos un resultado muy bueno, pero no podemos sacarlo del laboratorio, no nos sirve. Para nosotros, esto es realmente clave"
Noèlia Márquez, cofundadora i CEO i de Benviro Comparte
El valor del talento investigador
— ¿Qué aporta un doctor o doctora a la organización en comparación con otros perfiles?
— Aportan una capacidad de profundización única. En la empresa nos enfocamos mucho en los resultados rápidos, pero el doctorado se pregunta por qué un experimento ha fallado o funcionado. Este método científico nos permite llegar a lugares donde no llegaríamos de otra forma. Esta heterogeneidad de perfiles es lo que realmente enriquece al equipo.
– ¿Por qué recomendarías el programa de Doctorados Industriales?
— Lo recomendaría porque te permite incorporar un perfil científico altamente especializado que quizá no tendrías de otra forma. Además, ofrece el apoyo de los centros tecnológicos y universidades, facilitando el acceso a equipamientos y análisis de alto nivel que son esenciales para la innovación.
PDI: Respecto a la internacionalización, ¿cómo valora las estancias de investigación en el extranjero?
Noelia Márquez: Hay una dualidad. Cuando tienes un investigador integrado en el día a día, lo echas de menos cuando se marcha. Pero es cierto que cuando vuelven de una estancia en empresas o centros similares, aportan una visión renovada y muchos frutos para la investigación. Pese a la «rotura» temporal, el resultado final es muy valioso para la organización.