Visibilizamos tres iniciativas empresariales vinculadas al Plan de Doctorados Industriales de la Generalidad de Cataluña que han acumulado reconocimientos nacionales de alto perfil. Los casos de Marina Rigau, Eva Colás, Silvia Frutos y Patricia Aymà ilustran a una generación de emprendedoras que combinan excelencia científica y visión industrial, y que han elegido la investigación doctoral colaborativa como palanca estratégica de su crecimiento.
El Plan de Doctorados Industriales de la Generalidad de Cataluña, como instrumento que articula la investigación doctoral entre universidades y empresas, cuenta entre sus empresas participantes con un creciente número de compañías lideradas por mujeres científicas. La diversidad de sectores representados -diagnóstico ginecológico, terapia génica y bioplásticos- refleja el alcance transversal de un programa que, al colocar a mujeres líderes en la responsabilidad de empresa, contribuye a visibilizar modelos de referencia para las futuras generaciones STEAM.
Los tres casos que presentamos a continuación ilustran un patrón común: científicas con formación doctoral de base que han pivotado hacia el emprendimiento de alto impacto, arrastrando a nuevos doctorandos industriales a su proyecto empresarial. MiMARK, SpliceBio y Benviro comparten, además, una característica relevante desde la perspectiva del Plan de Doctorados Industriales: no se trata de empresas que acogen un doctorado de forma circunstancial, sino de organizaciones donde la investigación aplicada y estratégica forma parte del modelo de innovación.
Desde el Plan de Doctorados Industriales las reivindica como referentes de lo posible cuando la ciencia, el liderazgo femenino y la industria trabajan en la misma dirección.
MiMARK: el fluido ginecológico como nueva frontera diagnóstica
MiMARK nació como spin-off del Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR) con el objetivo de revolucionar el diagnóstico ginecológico y mejorar la salud y la calidad de vida de la mujer. Sus cofundadoras, Marina Rigau (CEO) y Eva Colás (CSO), han sido reconocidas como TOP 1 de la IV Edición del premio EAE Top 10 Mujeres Emprendedoras de Cataluña de EAE Business School Barcelona . Mientras Rigau lidera la estrategia y la gestión de la compañía, es Eva Colás Ortega quien ostenta la responsabilidad directa de empresa en el proyecto de Doctorado Industrial vigente (edición 2022), en calidad de investigadora principal del Grupo de Investigación Biomédica en Ginecología del VHIR. La vinculación de Marina Rigau al Plan es, por tanto, la de una cofundadora que ha hecho de MiMARK el vehículo empresarial que acoge y hace posible esta investigación doctoral.
Rigau, formada en Biología en la Universidad de Barcelona y doctora en Biomedicina en el VHIR, llegó a MiMARK después de una etapa de seis años en gestión de la investigación en el IDIBELL y de un Executive MBA en el IESE. El momento fundacional llegó en octubre de 2020, cuando el proyecto ganó el EIT Health Wild Card en la edición de Salud de la Mujer, obteniendo una financiación inicial de 1,5 millones de euros.
Su primer producto, WomEC, es un test de diagnóstico in vitro para el cáncer de endometrio -el primer cáncer ginecológico en prevalencia en los países desarrollados, con más de 6.700 nuevos casos anuales en España. La compañía trabaja también en el desarrollo de un segundo producto para mejorar el diagnóstico de la endometriosis.
El Doctorado Industrial de MiMARK (edición 2022)
El Doctorado Industrial vinculado a MiMARK , tutorizado conjuntamente entre la compañía y el VHIR , se centra en el desarrollo completo del test WomEC : desde el diseño del prototipo basado en tecnología de anticuerpos hasta la validación clínica, incluyendo su adaptación como test de masas por espectrometría. El contexto clínico que justifica la inversión en investigación doctoral es elocuente: el cáncer de endometrio afecta a todas las mujeres que consultan por sangrado vaginal anormal, pero sólo entre el 5 y el 10% recibirán finalmente este diagnóstico. Pese a esta baja especificidad del síntoma, todas deben someterse al mismo proceso diagnóstico invasivo, y hasta un 22% de los casos la biopsia por aspiración no proporciona material celular suficiente, obligando a recurrir a la histeroscopia.
Además, la variabilidad entre observadores en la interpretación patológica puede generar hasta un 55% de incorrecto estadiaje en el diagnóstico preoperatorio. WomEC quiere eliminar estos cuellos de botella con un test molecular objetivo y el doctorando industrial es pieza central de este camino de la bancada en el mercado.
SpliceBio: reescribiendo los límites de la terapia génica
Silvia Frutos, cofundadora y CTO de SpliceBio , ha sido reconocida en el TOP 6 del premio EAE Top 10 Mujeres Emprendedoras de Cataluña. Fundada en 2020 por Frutos y Miquel Vila-Perelló, SpliceBio desarrolla terapias génicas basadas en su propia plataforma de Protein Splicing, originada a partir de investigaciones del laboratorio Muir de la Universidad de Princeton. Frutos cuenta con formación doctoral en Química por la Universidad de Barcelona y llevó a cabo investigación postdoctoral en la Rockefeller University, donde contribuyó a trabajos fundamentales sobre los mecanismos de splicing de proteínas mediados por interinas.
La plataforma de SpliceBio aborda una limitación estructural de los vectores AAV (adenovirus asociados), que constituyen el vehículo estándar de la terapia génica: su incapacidad para transportar genes que superan las 4,7 kilobases. Gracias a las interinas, la compañía divide el gen terapéutico en dos fragmentos que se introducen separadamente en el cuerpo, donde las interinas empalman las dos mitades para reconstituir la proteína de interés y tratar la enfermedad.
El resultado es un modelo de expansión notable: en junio de 2025, SpliceBio cerró una ronda de financiación Serie B de 135 millones de dólares, liderada por EQT Life Sciences y Sanofi Ventures, que representa la mayor ronda de una empresa biotecnológica registrada hasta el momento en España. El programa principal, SB-007, se dirige a la enfermedad de Stargardt, causa frecuente de pérdida de visión juvenil sin tratamiento disponible en el mercado. Silvia Frutos es responsable de empresa del proyecto de Doctorado Industrial vigente (edición 2023).
Los Doctorados Industriales de SpliceBio (ediciones 2019 y 2023)
El vínculo de SpliceBio con el Plan de Doctorados Industriales se extiende a lo largo de dos proyectos que ilustran la evolución de la propia empresa. El primero, de la edición 2019 y ya finalizado con tesis, fue desarrollado en colaboración con el grupo de Translational Synthetic Biology de la Universidad Pompeu Fabra y sentó las bases experimentales para el uso de interinas partidas en la reconstitución del gen LAMA2 —implicado en la distrofia 9 umbral de 4,7 kb de los vectores AAV—, contribuyendo directamente al fundamento científico sobre el que se ha construido la plataforma actual de la compañía.
El segundo proyecto, vigente desde la edición 2023 y ejecutado con el Instituto Químico de Sarrià (IQS, Universidad Ramon Llull), afronta un reto de refinamiento tecnológico crítico: mejorar la degradación de las interinas una vez han cumplido su función de ligación proteica intracelular. Estos fragmentos residuales, si se acumulan, podrían interferir en otros procesos celulares. El doctorando industrial trabaja en el diseño y cribado de librerías de degrones -secuencias peptídicas que dirigen proteínas al proteasoma para su eliminación- para identificar las combinaciones que maximizan la eficiencia de la ligación terapéutica y minimizan los subproductos. Un proyecto que, en definitiva, hace ciencia de precisión sobre la propia precisión.
Patricia Aymà y Benviro: economía circular para transformar residuos en bioplásticos
Patricia Aymá Maldonado (Òdena, 1993), cofundadora, presidenta y CTO de Benviro, ha sido galardonada con el Premio Princesa de Girona Crea Empresa 2026 , en un acto presidido por SM la Reina celebrado en Huesca el 27 de febrero de 2026, en el marco del Tour.
El jurado, presidido por Irene Cano, directora general de Meta para España y Portugal, reconoció su trayectoria por transformar una visión científica en una realidad industrial escalable, demostrando que la transición hacia materiales biodegradables no es sólo un imperativo ético, sino un modelo de negocio viable y disruptivo. La propia Aymá expresó su compromiso en el discurso de aceptación :
"Detrás de este proyecto hay mucho esfuerzo y un gran sueño: dar respuesta a un problema que nos afecta a todos, el impacto de los microplásticos. Tenemos una alternativa, nos están escuchando y estamos empezando a cambiar el mundo desde España. Queremos representar a la Fundación con liderazgo, apoyando a las mujeres y defendiendo la ciencia."
Patricia Aymà, cofundadora, presidenta i CTO de Benviro Comparte
Aymá se formó en Biotecnología en la Universidad Autónoma de Barcelona y cursó un máster en Ingeniería Ambiental en la Universidad de Barcelona. Bajo su liderazgo tecnológico, Benviro -que opera jurídicamente como VEnvirotech Biotechnology SL- ha escalado desde el laboratorio hasta la producción industrial, con una planta operativa en Murcia y colaboraciones con más de 20 grandes empresas en sectores como la alimentación, la cosmética o el embalaje. El modelo circular de la compañía transforma subproductos industriales en nuevos materiales sin generar microplásticos.
La dimensión investigadora de Benviro se concreta en tres proyectos de Doctorado Industrial activos, cada uno de ellos dirigiendo un reto específico de la cadena de producción, en colaboración con tres universidades catalanas: la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) con Eurecat, y la Universidad de Girona (UdG).
El primer proyecto, con la UPC, se centra en la caracterización físico-química y las aplicaciones de los polihidroxialcanoatos (PHAs) sintetizados a partir de cultivos microbianos mixtos alimentados con residuos industriales. Los PHAs son poliésteres de origen bacteriano, biodegradables y biocompatibles, con aplicaciones que van desde el embalaje alimenticio hasta la ingeniería de tejidos biomédicos. El segundo proyecto, con Eurecat y la UAB, optimiza la hidrólisis de los residuos agroindustriales para maximizar la generación de ácidos grasos volátiles (AGVs), los precursores necesarios para la síntesis bacteriana del PHA –un proceso que se escala hasta reactores piloto de más de 400 litros. El tercer proyecto, con la UdG, aborda un cuello de botella técnico: cómo concentrar de forma eficiente estos AGVs antes de transformarlos en PHA, explorando técnicas de membrana como la ósmosis directa e inversa. Tres doctorados que cubren el proceso de principio a fin, y que convierten a Benviro en un laboratorio industrial vivo donde la investigación doctoral acelera directamente la transición hacia una industria plástica sin petroquímica.
La voz de las protagonistas del Plan DI en Benviro
El valor estratégico de esta apuesta por la investigación doctoral lo verbaliza con claridad Noèlia Márquez, cofundadora y CEO de Benviro, en una reciente entrevista publicada por el propio Plan de Doctorados Industriales:
"En el día a día de las empresas, no siempre estamos focalizadas en la investigación científica pura o en entender el fundamento de cada proceso. Esta colaboración nos da la posibilidad de profundizar científicamente en nuestra tecnología. Entenderla profundamente nos aporta una ventaja competitiva determinante para crecer como empresa innovadora."
Noèlia Márquez, cofundadora i CEO de Benviro Comparte
Para Márquez, la presencia de tres doctorados industriales simultáneos no es casual: » No es una cuestión de casualidad, sino una decisión estratégica porque les consideramos herramientas muy útiles para nuestro desarrollo «. Y añade una clave de la relación empresa-universidad que aplica a todo el sector: » Como empresa, si obtenemos un resultado muy bueno, pero no podemos sacarlo del laboratorio, no nos sirve. Para nosotros, esto es realmente clave. »
Un ejemplo concreto de ese impacto es el proyecto de Montserrat Jiménez Urpí, doctoranda industrial en el marco de la colaboración entre Benviro, Eurecat y la UAB. Su investigación ha permitido validar el escalado de procesos de hidrólisis y fermentación hasta una planta piloto de 400 litros. En palabras de la doctora industrial en una reciente entrevista publicada también por el Plan DI, la clave ha sido adaptar tanto la hidrólisis como la fermentación a las características concretas de cada residuo real, asumiendo su variabilidad inherente y traduciéndola en un proceso robusto e industrialmente aplicable:
"Apostar por un doctorado industrial en este contexto me permite aunar la investigación aplicada con la realidad industrial, generando un impacto ambiental tangible."
Montserrat Jiménez Urpí, doctorada industrial a Benviro Comparte
El resultado se traduce directamente en competitividad: un mayor control de las fases iniciales del proceso garantiza la trazabilidad y las propiedades mecánicas del polímero final, abriendo la puerta a sectores de alto valor como el embalaje premium o la cosmética, donde la fiabilidad del material es condición sine qua non. Jiménez lo sintetiza con una mirada prospectiva compartida por todo el equipo: en cinco años, el uso de materiales biodegradables no será elemento diferencial, sino un requisito indispensable para la mayoría de sectores industriales.