La colaboración estratégica entre la Universidad de Barcelona (UB) y la empresa Citsalp SL está marcando un hito en el reciclaje de plásticos para la industria de la automoción. El proyecto de doctorado industrial investiga métodos químicos y físicos para despintar eficientemente los parachoques de coche, con el objetivo de poner en valor este material polimérico y reintroducirlo en aplicaciones de alto valor dentro del sector. Esta iniciativa pionera no sólo aborda un reto ambiental clave, sino que también abre nuevas vías para una economía circular más robusta en la industria de la automoción española y europea.
¿Por qué despintar parachoques es un reto clave?
Los parachoques, fabricados principalmente con termoplásticos como el polipropileno, son una de las piezas más reciclables de los vehículos. Sin embargo, la presencia de pintura impide su reutilización en aplicaciones de alto valor, como la fabricación de nuevos parachoques, debido a defectos estéticos y la pérdida de propiedades mecánicas. Tal y como explica Carla Zambrano Membrives , doctoranda industrial del proyecto en Citsalp SL: " La presencia de pintura en estas piezas disminuye drásticamente su potencial como material reciclado, sobre todo para crear un 'close loop', es decir, reutilizar el material en la misma aplicación ". Estos pigmentos y aditivos no sólo alteran el aspecto final, sino que también pueden modificar las propiedades mecánicas y reológicas del producto reciclado.
El proyecto cuenta con la tutoría académica de Camila Barreneche e Inés Fernández , investigadoras en Materiales del grupo de investigación DIOPMA . Por parte de la empresa, la tutoría ha corrido a cargo de Pablo Tamarit , director general de Citsalp. Hasta ahora, la falta de un método industrial para eliminar la pintura de forma eficiente abocaba buena parte de este plástico a aplicaciones de bajo valor o directamente al vertedero. El proyecto en curso quiere romper esta dinámica, incorporando técnicas que respeten el medio ambiente y permitan reaprovechar el material a gran escala. Concretamente, se busca crear un close loop (ciclo cerrado) que permita reintroducir el material reciclado en la misma cadena de producción, reduciendo la demanda de plásticos vírgenes y disminuyendo el almacenamiento en vertederos. Según Zambrano, “ en España no existe ningún proceso industrial viable libre de químicos para eliminar la pintura sin afectar al polímero. Este proyecto podría abrir la puerta a reincorporar hasta el 100% del material reciclado en nuevos vehículos ”.
“Hay que destacar que el sector de automoción es el tercero que produce más plástico en toda Europa, por tanto, tiene un gran impacto en la sociedad.”
Carla Zambrano, doctoranda industrial en Citsalp. Comparte
Métodos innovadores y retos superados
El proyecto ha explorado diversas estrategias, desde el uso de tensioactivos y disolventes, hasta métodos mecánicos libres de químicos, más sostenibles y seguros para los operarios. Una de las claves de la innovación reside en la búsqueda de métodos que, a diferencia de las técnicas comerciales existentes, sean reutilizables y no utilicen disolventes tóxicos o peligrosos. “ Nos encontramos con el reto de no contaminar más que si echáramos los plásticos al vertedero. También hubo que minimizar el impacto en la calidad del polímero, mejorar la eficiencia de la separación de la pintura y asegurar la viabilidad económica del proceso ”, añade Zambrano.
Además de su investigación sobre el reciclaje de plásticos para los parachoques, Citsalp SL ha impulsado anteriormente diversas iniciativas para mejorar su sostenibilidad. La colaboración con ACCIÓ y su programa Enterprise Europe Network (EEN) permitió a la empresa realizar una evaluación de su gestión de la innovación y emprender una transformación hacia la industria 4.0, con la adopción de tecnologías avanzadas como el Internet de las Cosas (IoT) para la digitalización de la planta. Gracias al asesoramiento recibido, la empresa pudo focalizar sus esfuerzos en la automatización del proceso de selección de materiales y en la mejora de su sistema interno de calidad. Según Pablo Tamarit, director general de CITSALP, " el asesoramiento de la gestión de la innovación nos ha permitido focalizarnos en la automatización del proceso de selección de materiales y la mejora del proceso de calidad interna que tenemos " ( accio.gencat.cat ). Este apoyo ha sido fundamental para impulsar la transformación digital de la empresa y dar un paso adelante en su compromiso con la sostenibilidad.
Impacto ambiental y valor añadido para la industria
El éxito de este proyecto tendría un impacto significativo en la industria de automoción y en el medio ambiente. " Creemos que este proyecto podría tener mucha relevancia en el sector de la automoción porque permitiría, por primera vez en el territorio, revalorizar estas piezas de coche pintadas y reincorporarlas en la fabricación de nuevos parachoques ", afirma Zambrano. Hasta ahora, los parachoques reciclados se destinaban a aplicaciones de menor exigencia técnica. Esta nueva tecnología abriría la puerta a un ciclo de vida más cerrado y eficiente para estos materiales.
Desde el punto de vista ambiental, la revalorización de los parachoques y su reintroducción en la cadena de producción de nuevos vehículos reduciría la necesidad de producir plástico virgen, con la consiguiente disminución de la huella de carbono del sector. El objetivo es rebajar significativamente el impacto medioambiental de los residuos generados por el sector de automoción convirtiéndolos en materia prima de buena calidad, " ayudando a alcanzar objetivos medioambientales futuros al aumentar el porcentaje de introducción de materiales reciclados en la fabricación de nuevas piezas de coches ", asegura Zambrano.
"Gracias a la experiencia de la doctoranda en la empresa durante el proyecto, se ha creado un nuevo departamento de I+D en Citsalp, que contribuye al crecimiento ya la competitividad de la empresa"
Pablo Tamarit, director general de Citsalp Comparte
La colaboración entre universidad y empresa
Citsalp SL, con más de tres décadas de experiencia en la comercialización de plásticos reciclados para automoción, detectó durante la pandemia la dificultad de mantener un flujo estable de materias primas de alta calidad. Pablo Tamarit, director general de Citsalp, ha remarcado un hito importante consecuencia de llevar a cabo el proyecto: " Además, gracias a la experiencia de la doctoranda en la empresa durante el proyecto, se ha creado un nuevo departamento de I+D en Citsalp, que contribuye al crecimiento ya la competitividad de la empresa ". El apoyo científico del grupo DIOPMA de la Universidad de Barcelona fue fundamental para estudiar, en profundidad, los procesos químicos y físicos necesarios para despintar los parachoques sin comprometer las propiedades del polímero.
" El conocimiento académico ha sido útil para poder guiar el camino de la experimentación que se ha llevado a cabo en el proyecto de investigación teniendo en cuenta los límites que debíamos poner considerando las propiedades de los materiales utilizados ", destaca Tamarit. Además, la doctoranda industrial implicada en el proyecto ha podido trabajar tanto en los laboratorios de la universidad como en las instalaciones de la empresa, reforzando la transferencia de conocimiento y la investigación aplicada.
Hacia la economía circular en la automoción
El gran reto es ahora escalar estas técnicas y comprobar su replicabilidad en otras piezas de vehículos e, incluso, en otras industrias, como la aeronáutica o la electrónica. " Creemos que podemos ayudar a alcanzar los objetivos medioambientales futuros, al aumentar el porcentaje de introducción de materiales reciclados en la fabricación de nuevas piezas de coches ", comenta Zambrano.
En paralelo, la creación de un nuevo departamento de I+D en Citsalp SL constituye un ejemplo de éxito en la integración del conocimiento universitario en el sector productivo. Con este proyecto, se espera dar un paso adelante en la revalorización de los residuos y fomentar un modelo económico más circular. El sector de la automoción es el tercero que produce más plástico en Europa, “ conseguir que los parachoques, una vez retirados, puedan tener hasta doce ciclos de reciclaje sin perder propiedades es un hito que puede sorprender a mucha gente y, al mismo tiempo, impulsar un cambio real en la gestión de residuos ”, concluye Zambrano.