Andrea Valencia Cadena, doctoranda industrial en el proyecto entre la empresa GPA Innova y la Universidad de Barcelona, desarrolla una solución de economía circular para reutilizar polímeros en impresión 3D. La investigación se centra en desarrollar un modelo de economía circular para los electrolitos sólidos utilizados en la tecnología de pulido de metales, que actualmente son incinerados. El objetivo es doble: primero, crear un proceso para limpiar y reutilizar estos electrolitos múltiples veces y, segundo, cuando ya no sean regenerables, revalorizarlos como materia prima para nuevos productos como pavimentos o aislantes acústicos, reduciendo así significativamente las emisiones de CO2.
En esta entrevista comparte su experiencia durante una estancia internacional en Alemania, una vivencia que le ha aportado un crecimiento profesional y personal decisivo, especialmente en el ámbito de la autonomía y la toma de decisiones en la investigación.
– Andrea, cuéntanos tu proyecto de doctorado industrial.
– Estoy haciendo un doctorado industrial en la empresa GPA Innova con la Universidad de Barcelona. El proyecto trata sobre economía circular. La empresa utiliza unas partículas poliméricas para el pulido de distintos metales y, cuando termina la vida útil de este material, queremos darle una segunda vida. Actualmente, estamos trabajando para reutilizarlo en impresión 3D.
– Recientemente hiciste una estancia internacional en Alemania. ¿Cuáles fueron tus motivaciones?
– Estuve todo febrero en la Universidad de Saarland, en Alemania. La oportunidad surgió gracias a mi directora de tesis de la Universidad de Barcelona ya mi tutor de empresa. Ellos sabían que se podía realizar una estancia de tres meses para obtener la mención de Doctorado Internacional. Es una muy buena experiencia para conocer diferentes formas de trabajar y practicar el idioma; en mi caso, a pesar de no saber alemán, pude practicar mucho inglés.
– ¿Cómo te facilitó la empresa esta estancia?
– GPA Innova me dio muchas facilidades. Reorganizamos los proyectos que yo llevaba con otros compañeros y desde Recursos Humanos me ayudaron en todo lo que necesité. Además, manteníamos reuniones de seguimiento para saber cómo iba el proyecto y si debíamos redirigir los experimentos. A veces, vas a un sitio con unas ideas fijadas, pero los experimentos no salen y tienes que cambiar de rumbo. Este seguimiento, tanto con la empresa como con la universidad, me ayudó a reorientar su estancia.
– ¿Cómo fue tu adaptación al entorno académico y cultural?
– El grupo de investigación en la Universidad de Saarland era tan multicultural que no noté grandes cambios en el ámbito laboral. Sí me sorprendió que allí muchas gestiones se hacen de forma más tradicional, con cartas en lugar de por vía electrónica. Lo que más noté fueron los horarios, especialmente los de las comidas, ya que comen sobre las doce. Creo que, como hace la noche anterior, tienden a avanzar todos los horarios.
"A nivel personal ha sido una oportunidad increíble ya nivel profesional también, porque al estar sola, muchas decisiones las debía tomar yo."
Andrea Valencia, doctoranda industrial a GPA Innova i la Universitat de Barcelona Comparte
– ¿Cómo ha contribuido esta experiencia a tu crecimiento personal y profesional?
-Esa experiencia me ha aportado muchas cosas positivas. Por ejemplo, nunca se había marchado sola a ninguna parte. Tener que gestionármelo todo yo sola me fue muy bien. Yo vivo en casa de mis padres y, mientras hago la tesis, mi familia me ayuda mucho para que yo pueda centrarme en ella; quizás antes no lo valoraba tanto como ahora. A nivel profesional también ha sido clave, porque al estar sola no podía llamar a mis tutores para cualquier duda. Muchas decisiones las tenía que tomar yo, y en las reuniones iba yo sola, sin poder delegar en nadie.
– ¿Tienes alguna anécdota donde hayas tenido que tomar una decisión importante sin tus tutores?
– Sí. Tenía pensados unos experimentos, pero al llegar me di cuenta de que el equipo que necesitábamos no era apto para ese tipo de muestras. En ese momento no pude contactar con mis directores de tesis, y si no hacía nada, perdía el día. Como ya conocía a los equipos que tenían y sabía cuáles eran las necesidades de mi tesis, hablé con los profesores de allí, les propuse una alternativa con otras muestras que había llevado y les pareció bien. Seguimos adelante y recuerdo que nos quedamos hasta las nueve de la noche en el microscopio y obtuvimos unos resultados muy buenos. En otra ocasión, seguramente habría insistido hasta hablar con mis directores, pero ahí tuve que decidir yo.
– Entonces, la experiencia te ha aportado mayor autonomía.
– Sí, me dio una autonomía que yo no sabía que quería, y creo que ha sido lo que más me llevo de este mes. Pronto volveré dos meses más y ya no tengo tanto miedo como antes a la hora de tomar una decisión.
"Hablar con gente que no sabe lo que estás haciendo y enseñarle tu proyecto de nuevo, te da una perspectiva totalmente distinta."
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– ¿A qué otros retos te has enfrentado durante tu investigación?
– Un reto habitual durante la tesis es que te planteas una línea de trabajo y, en el primer experimento, todo se va al traste. Tienes que gestionar la frustración cuando haces cincuenta experimentos y no encuentras correlación alguna. La experiencia de la estancia me ha ayudado a aprender que, simplemente, debes seguir adelante. Si me encuentro un obstáculo, voy a buscar otro camino.
– ¿Cómo ha cambiado tu percepción de la investigación y el entorno académico después de esta experiencia?
– Me ha servido para darme cuenta de que todos nos enfrentamos a los mismos problemas. A veces pensaba que sólo me pasaba a mí: que un equipo se estropea y tardan meses en repararlo o que un material no llega. Pero vas a otro sitio y descubres que todo el mundo tiene los mismos retos de financiación y de equipamiento. Te frustras, y es normal, pero te das cuenta de que todos estamos igual.
– ¿Has descubierto nuevas oportunidades o perspectivas que no habías considerado?
– Sí. Cuando llevas tiempo en una búsqueda, lo enfocas todo desde tu punto de vista. Pero cuando marchas, debes presentar tu problema a un equipo que no le conoce. Ellos no dan por supuestas las mismas cosas que tú y, por tanto, te pueden ayudar a ver nuevos problemas o nuevas soluciones, o incluso a sugerirte otras líneas de investigación. Hablar con gente que no sabe lo que estás haciendo te da una perspectiva totalmente distinta.
– Por último, ¿por qué recomendarías a otros doctorandos industriales que realicen una estancia internacional?
– Es una experiencia muy recomendable. Al principio, pensaba que con el dinero de la beca quizás no podría hacerla, pero no ha sido tan costosa como algunos congresos. Cuando explicas tu proyecto a otros investigadores, surgen nuevas oportunidades para caracterizar tus muestras o validar tus resultados. Trabajar con más gente te ayuda a darle una vuelta a todo lo que estás haciendo. Y a nivel personal, como he dicho, te aporta mucha autonomía y ayuda a crecer.